2020 de Junio del 17

“El sector está pasando por un momento crítico”

La directora del Mercado de Artesanías Tradicionales Argentinas, Roxana Amarilla, brinda su mirada sobre la actualidad del rubro y la necesidad de articular acciones con el Estado.

Compartir


Comunicadora social y gestora cultural, Roxana Amarilla es además la directora del Mercado de Artesanías Tradicionales Argentinas (Matra), dependiente de la Secretaría de Cultura de la Nación. Convocada para dictar el módulo Artesanías del Curso de Formación en Industrias Creativas, responde aquí a preguntas que permiten aproximarse a la realidad del sector.

- ¿Cómo se inició tu vínculo con el mundo de las artesanías? ¿Cómo fue evolucionando el desarrollo de tu actividad en ese sector?

- Me crié en una casa con muchos objetos artesanales, mis padres tenían y mi madre aún tiene mucha artesanía de diferentes lugares del mundo, y específicamente de la región guaranítica. Cuando empecé la universidad investigué cierta imaginería del santoral profano de mi provincia, Corrientes. El contacto con artesanos y artesanas siempre fue frecuente, siempre fui público de ferias y fanática de algunos artistas. Durante un breve período en el que estudié en Asunción, encontré los libros de Susnik y Ticio Escobar, una producción teórica de lectura obligada para los que trabajamos en esta disciplina. Me mudé a Buenos Aires en el 2005, trabajé en el Congreso de la Nación, e inmediatamente pude incursionar con la problemática de la falta de normativa del sector y mientras tanto conocí la producción teórica de María Alba Bovisio. Años después, ya en el Matra, tenía claro que la marginalidad del sector artesanal en las políticas públicas es un problema que abreva en múltiples causas. Entre períodos de avance y resistencia, hoy es un hecho su presencia en los organismos de cultura y el reconocimiento del mismo en la escena de las industrias creativas. A la vez, las industrias creativas generan lógicas ante las cuales nos faltan aún algunas herramientas. Pero creo que desde ahí se debe construir una centralidad que nos permita afrontar la envergadura del artesanado de manera dinámica, con el Estado acompañando, y estimar cuál es el aporte de les artesanes, en números, a la economía nacional.

- Considerando el contexto de pandemia y, por supuesto, los últimos años de recesión y crisis en Argentina, ¿cuál es la situación actual del sector?

- El sector está pasando por un momento crítico en términos económicos y sufriendo la incertidumbre de no saber qué puede pasar con su modo de vida y de trabajo. Sin embargo el sector es uno de los más seguros, porque al trabajar en el taller, el artesano corre menos riesgo sanitario que otros trabajadores en la etapa productiva. Sí es necesario un apoyo del Estado y socializar y facilitar nuevos modos de circulación de los productos. Los espacios de comercialización físicos deben tener cuidados protocolos integrales, y los espacios virtuales también deben ser seguros y accesibles

¿Qué caminos posibles podrían llevar a reactivar el sector?

- La inclusión digital y financiera son necesarias. Es importante contar con acceso a datos, a internet gratuita tanto como tener a mano los datos bancarios para comercializar. El trabajo en red debe ser facilitado por el Estado para garantizar, por ejemplo, un comercio seguro y contacto directo entre el artesano y el comprador. Tanto como ese contacto directo es importante el ida y vuelta del artesano con el Estado. Para estos objetivos es muy importante contar con un registro, que diferencie este modo de producción de otros y que permita cuantificar el sector localizadamente, y así favorecer la inversión pública en el mismo. Confío mucho en las posibilidades de la artesanía. La artesanía es la producción más amigable con el futuro del planeta. Argentina cuenta con diversidad de materias primas, diversidad de técnicas y calidad artesanal. El Estado tiene que poner toda su fuerza para impulsar al sector artesanal, este es el momento.